Los Derechos Humanos en el Uruguay
El tema de la vigencia y concreción de los Derechos Humanos en el Uruguay de estos días es una cuestión central y una prioridad del Gobierno de la República.
Los Derechos Humanos son una construcción humana, realizada a lo largo de los años por los pueblos y las comunidades, que recogen objetivamente en el texto de las normas, determinadas necesidades humanas.
No son entelequias ni expresiones de deseos, son herramientas concretas para enfrentar la miseria, la injusticia y los crímenes contra la humanidad.
Art. 7° Los habitantes de la República tienen derecho a ser protegidos en el goce de su vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad. Nadie puede ser privado de éstos derechos sino conforme a las leyes que se establecen por razones de interés general.
Constitución de la República
Cuando un país adhiere a un Tratado Internacional, Convención o Pacto, lo hace de manera soberana, libre y voluntaria; cede parte de su soberanía para ponerla en manos de organismos supranacionales que pueden tomar decisiones vinculantes, o sea, con efecto jurídico interno en la vida del país. De hecho, se entiende que toda norma de Derecho Internacional ratificada por un país, se convierte de inmediato en derecho positivo, en Ley del mismo rango que una norma sancionada por el Parlamento de ese país.
Entonces, los textos de las normas de Derecho Internacional ratificadas por el país, no son valores, ni meras elaboraciones ni expresiones de deseos. Son derechos y obligaciones que deben cumplirse, como debe cumplirse la Ley; si los Estados no garantizan el cumplimiento de esos derechos, incurren en responsabilidad.
“…Este gobierno será un gobierno de cambios, cambios necesarios, porque aquí hubo un proyecto de país que se derrumbó sobre los más débiles, y un estilo de gobierno al cual también la historia le pasó por arriba.
Cambios posibles, trabajaremos con la mirada en la utopía y los pies en la realidad.
Cambios responsables, y de esto no tenemos que dar muestras ni cuentas a nadie que así va a ser.
Cambios continuados, el cambio no es una mutación genética, no se puede lograr de la noche a la mañana, es un proceso evolutivo, y en él estamos todos involucrados.
Cambios progresivos, para mejorar todos los días un poco más.
Cambios con sentido de nación, así como todos personalmente necesitamos proyectos de vida, los países necesitan visiones de futuro compartidas sobre sí mismos para progresar. Un país sin perspectivas es un lugar demasiado peligroso.Cambios con la gente como centro y norte, porque los países son no su superficie, no su bandera, no su escudo, todo ello pero mucho más: son su gente.”
Fragmento del discurso del Presidente Tabaré Vázquez
en la escalinata del Palacio Legislativo
1° de marzo de 2005.
La vigencia de los Derechos Humanos implica relaciones entre las personas, entre las personas y las instituciones y entre las personas, las instituciones y el Estado. Por ello la tarea práctica de protección de los Derechos Humanos, tiene ante todo, carácter nacional y es responsabilidad principal del Estado; aunque necesita imperiosamente del concurso de las organizaciones nacionales, gubernamentales o no gubernamentales, para promover, proteger y vigilar el cumplimiento de los mandatos de la Ley y que se cumpla la plena vigencia de los Derechos Humanos.
La plena realización de los Derechos Humanos no puede lograrse sólo a través de la elaboración de leyes que los protejan y de mecanismos que a su vez hagan cumplir las leyes.
La promoción de los Derechos Humanos supone un proceso de sensibilización y de educación sobre el tema, porque la protección de los Derechos Humanos depende de que las personas conozcan sus derechos y los mecanismos que existen para hacer respetar esos derechos.
Todos los miembros de la sociedad deben conocer las obligaciones y responsabilidades que les incumben conforme al Derecho Nacional e Internacional, deben saber que hay responsabilidad en caso de violar los Derechos Humanos; pero que también pueden actuar para defender los derechos de las personas. Todos debemos tener presentes nuestras responsabilidades para con nuestros semejantes.
El ejercicio de un derecho tiene como límite el derecho del otro, asimismo, existe un compromiso y responsabilidad social de garantizar y proteger los derechos de todos los integrantes de la sociedad.
El Gobierno de la República se encuentra plenamente identificado con los compromisos internacionales asumidos y dispuesto a cumplir rigurosamente con la Constitución y con la Ley.
Hay un antiguo compromiso político de poner en el primer lugar de la agenda de trabajo las necesidades de la gente. Primero la gente, que es el objeto y el fin de la acción de gobierno.
“…Ahora bien, dentro del Programa de Gobierno y de las prioridades del Gobierno, ¿cuáles son las prioridades de vuestro Presidente, este humilde servidor? En primer lugar desarrollar el pilar de los principios y valores, honestidad en los procedimientos, austeridad, lucha frontal contra la corrupción o cualquier forma de tratamiento irresponsable de los bienes públicos, tolerancia, respeto, abierto al diálogo, buscaremos todos los caminos de diálogo y de entendimiento -reitero- para ensanchar esas bases de apoyo político y de apoyo social, para lo que necesita el país llevar adelante que son cambios urgentes.
Respeto a todas las libertades, libertad de información, libertad de expresión, libertad de prensa, libertad de pensamiento, libertad para ser felices, uruguayas y uruguayos, respeto a los derechos humanos.”
Fragmento del discurso del Presidente Tabaré Vázquez
en la escalinata del Palacio Legislativo
1° de marzo de 2005.
sábado, 14 de noviembre de 2009
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